¿QUE ESTÁ PASANDO?
Por más que se me tache de viejo repetitivo, sigo insistiendo en que debemos achicar el Estado, hacerlo más eficiente, menos corrupto; en resumidas cuentas un Estado al servicio del pueblo y no un pueblo al servicio del Estado.
Días pasados vino mi hijo de visita de USA (hacía 18 meses que no estaba), y no podía creer las enormes diferencias (para peor) que vió desde diciembre del 2001 a julio del 2003. Cuando lo llevé al aereopuerto, la cantidad de gente que se iba era increíble: no iban a Disneylandia, se iban del país.....como se fue mi hijo.
¿Es justo que estemos hechando a una generación entera, por la ineficacia de un sistema político?. No, es absolutamente injusto, y más que injusto es vergonzante.
Saben ustedes muy bien que no culpo a ningún partido político, sino a un sistema político, que está perimido, obsoleto; pero que a 300.000 uruguayos les sirve, porque tienen una serie de beneficios que los demás mortales no tenemos.
¿De qué nos sirve tener un Parlamento, que tiene un presupuesto monumental, para hacer leyes, que luego se plebiscitarán porque a un grupo político no le gustó, aunque la haya votado?. Las leyes están hechas para cumplirlas, pero para que TODOS cumplamos las mismas.
La tan mentada ley sobre Ancap, creo que nadie sabe a ciencia cierta que es lo que se debe votar y que es lo que no. Hay una connivencia total entre el Estado y los sindicatos, que da asco. Se supone que los sindicatos son aquellas organizaciones que defienden los intereses de sus afiliados frente a la "agresión" de los patrones. Lamentablemente, los sindicalistas están tan politizados que olvidan sus deberes y se dedican a hacer lo que no deben: esto es, justamente hacer política.
Al Estado le viene fantástico que éstos señores defiendan lo indefendible, ya que son otros los que se "queman" políticamente. No sé que será del plebiscito de diciembre con respecto a Ancap: si se aprobará o no la ley; pero lo que sí sé es que algo debe cambiar y debe cambiar rápido. Se dá la paradoja que Ancap invirtió U$S 120: para aumentar el rendimiento de la refinería y ahora no tenemos compradores para el excedente porque nuestra nafta es muy cara. ¿Entonces para que se invirtió ese dinero?. Alguien tiene que ser el responsable.
Queremos ser un país en serio, y le compramos carne a la Argentina para bajar los costos de este alimento, porque si no hay un estallido social.¿Pero, en que país vivimos? Alicia en el País de las Maravillas es un poroto al lado del Uruguay.
¿Qué es lo que está pasando en Uruguay que nos hace realizar incongruencias?. Yo, personalmente tengo mi teoría: falta de liderazgo, envejecimiento del sistema, falta de generaciones de recambio, falta de ideas innovadoras, inercia burocrática superlativa, corrupción a todo nivel. Y además, el Estado no se ha dado cuenta que el MUNDO cambió; continuamos viviendo la gran "siesta" de principios del siglo pasado, cuando ahora todo se hace por medio de una computadora. El Estado ha gastado millones de dólares en informática, pero se siguen haciendo expedientes a mano, y como gran excepción con una vieja Olivetti.
Todos los poderes del Estada deben limpiarse, modificarse, modernizarse y básicamente hacer un cambio de gente. Se debe de hacer un Estado chico y eficiente: habrá que echar a los ineficientes, sí habrá que echarlos, habrá más desocupación, sí la habrá; pero podremos tener la confianza de inversores que darán fuentes de trabajo. Ahora no hay inversores porque la ineficiencia estatal es tan mayúscula que nadie se anima a meter ni un peso; pero pongamos un poco de órden, hagamos que se cumplan las LEYES, atengámonos a las reglas de juego y verán cómo las inversiones vienen. Según el Contador Iglesias, los países chicos son los que mejor están posicionados para el crecimiento.......¿entonces que es lo que esperamos?. Esperamos que el Estado lo haga; el Estado no hará nada porque no le conviene modificar el status quo.
Hay también una efervescencia social, capitalizada por el sistema político. Todos sabemos que las condiciones de vida, aquí, son durísimas, y que las manifestaciones y expresiones populares son perfectamente comprensibles. Lo que no es comprensible es que esos sentimientos sean capitalizados por el sistema para sus propios fines.
Hece unos pocos días ví por televisión una manifestación frente al Codicen, pidiendo aumento de recursos para la enseñanza; reclamo muy pertinente. Lo que no es pertinente es la pedrea que tuvieron que soportar los policías que custodiaban el local, y que no hicieron nada. ¿Qué culpa tienen estos hombres?, y lo peor de todo es que si uno mira con atención, no son jovencitos enardecidos, sino hombres y mujeres ya "maduritos" los que comenzaron el asunto. Luego manifestaron por el aniversario de la muerte de Líber Arce, allí tampoco la policía hizo nada, pero se tuvo que tragar insultos y alguna que otra baldosa rota. ¿Porque los mismos que manifiestan por la muerte de Líber Arce no lo hacen por los 4 soldados asesinados dentro de un Jeep en una fría madrugada de mayo?. Tampoco lo hacen por el peón que les descubrió una tatucera y era completamente inocente.
En 1985 se sancionó en el Parlamento la famosa Ley de Caducidad de la Pretención Punitiva del Estado; casi 20 años después empezamos a revolver nuevamente la fosa séptica.
Aquí dijimos: ya no dá más el tema, "borrón y cuenta nueva" para todos. Ahora volvemos con el asunto, si la idea es volver a molestar con algo que ya fue sobreseído, hagámoslo pero con TODOS: si van a juzgar a Blanco, a Bordaberry, y posiblemente a algunos más; juzguemos también nuevamente a Fernández Huidobro, a Mujica, y a varios más que tienen varias cositas que decir y que se fueron al exterior cuando las papas quemaban.
Y una cosa que me molesta profundamente es que tengamos que estar copiando continuamente a los argentinos, y que además sea por presiones de un juez español, que se ha metido en todo lo que ha podido, para hacer carrera política: el Dr. Baltasar Garzón.
Este buen señor tiene bastantes problemas con la ETA en España, como para que venga a molestar al Río de la Plata.
Alvaro Kröger
martes, 12 de diciembre de 2006
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