martes, 12 de diciembre de 2006

¿En que está América Latina?

¿EN QUE ESTÁ AMÉRICA LATINA?




Ecuador para nosotros los uruguayos ,es un país lejano, prácticamente desconocido, que queda del otro lado del Continente, que exporta muchas bananas, y que está peligrosamente cerca de Venezuela.
En los últimos días este país, tradicionalmente bastante tranquilo, pero con problemas sociales, como todos los países de América, ha derrocado a su presidente Lucio Gutiérrez.
Gutiérrez ha caído , y ha proporcionado gran algarabía a los sectores de izquierda civiles y militares que lo habían respaldado en su ascenso al poder. También intervino la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador que dió su apoyo; sin embargo también intervinieron las clases democráticas ecuatorianas con un vigoroso golpe frente al ineficiente dictador.
Debemos destacar especialmente que la lucha no ha terminado, ni mucho menos, entre los grupos civiles y militares de izquierda con los grupos democráticos ecuatorianos, y ahora se aprestan a un segundo round para ver si alguien cae K.O., y lo que se avecina es un durísimo enfrentamiento, que si hemos de ser realistas nadie sabe cuál será el final.
El gran tema está en que los "demókratas" de siempre están jugando a lo mismo que juega el vecino Hugo Chávez: que dá palo, por un lado, dá dádivas por otro y nunca se sabe cuál va a ser la próxima macana que se va a mandar.
Pasa algo similar en Bolivia con Mesa, que estuvo al borde del abismo, y trata de defender su mandato, contra un Evo Morales que va acumulando fuerzas, no sólo internas sino saliendo a Venezuela y Cuba a pedir "consejo".
Escencialmente ésta es la base de la crisis de América Latina: la lucha entre los dictadores soberbios y los demócratas. De aquí saldrá o una América semi unida bajo una ideología izquierdista o un sub continente más dividido y aislado que nunca.
Por lo tanto nada asegura que este fue un triunfo de los golpistas izquierdistas y una derrota de la sociedad democrática ya que una vez divorciado de la primera corrió a hacer un pacto con la segunda; y no fue más que una cortina de humo para ver si las cosas le salían como a Chávez en Venezuela.
También hay que achacarle a las organizaciones indigenistas y a los sectores de izquierda más radicales la impaciencia por la victoria, y al no llegar ésta en el momento en que ellos la deseaban lo abandonaron.
Pero, en un manotón de ahogado el Coronel Gutiérrez pactó con el FMI y con la tibia política norteamericana para mantenerse a flote el mayor tiempo posible, olvidando por completo su estrategia chavista y su política violenta.
El plan orquestado en Venezuela, consistía en aprovechar las mayorías circunstanciales que tenía Gutiérrez al comienzo para poner patas arriba todo el andamiaje jurídico ecuatoriano, y convocar a una asamblea constituyente; pero la sociedad democrática ecuatoriana le pinchó el globo.
De esta forma , sin asamblea constituyente, Gutiérrez se vió entre dos fuegos: los izquierdistas que lo instaban a la lucha y lo demócratas que lo frenaban, en ese tira y afloje Gutiérrez no tuvo más remedio que hacer las valijas y tomarse el buque.
Es un período de extrema ingobernabilidad, dónde la comunidad internacional expresa sus buenos deseos, pero no está dónde debe de estar, y para peor mirando para otro lado.
O sea que la estrategia chavista-castrista, apoyada en los foros de San Pablo y Porto Alegre, intenta golpes de estado, para llamar la atención de los sectores más pobres y marginados, para así convocar a elecciones "democráticas" y formar una asamblea constituyente que se avenga a los deseos de los dictadores de turno, guardando una fachada de constitucionalismo.
Lo que hay que ver muy bien y estudiarlos son los casos de Chavez, Evo Morales y los que faltan inscribirse en la lista, para que no jueguen a la Democracia a través de una Asamblea Constituyente abyectamente condescendiente y dispuestos a votar cualquier cosa.
En Bolivia el Gobierno no impide que Evo Morales actúe dentro de las reglas democráticas, pero sí exige , por parte de Morales un compromiso, de que antes de realizar la Asamblea Constituyente se explicite, determine y consolide el derecho a la democracia , los derechos humanos y las autonomías regionales.
De aquí radica la importancia del movimiento autonomista de Santa Cruz de la Sierra (Chávez los llamo "oligarcas"), que no es que quiera salirse de la nación boliviana; lo que quiere es resguardarse de los males que les va a traer Evo Morales y su amigote "El Hugo".
Y si las cosas no se hacen según las idiosincracias, gustos y costumbres de los pueblos, estos aprendices de brujos van a transformar un continente en un caos de guerras civiles y guerras entre vecinos, desvirtuando así todo por lo que lucharon los héroes de nuestras independencias hace dos siglos atrás.

Alvaro Kröger

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