martes, 12 de diciembre de 2006

The Falkland Islands

Queridos amigos:

Hoy se cumplen 24 años de la aventura argentina de las Falkland Islands, llamadas comunmente Malvinas.
Esta aventura descabellada y llevada a cabo por un régimen político agonizante, no es más que otro ejemplo de la arrogancia del poder político argentino desde hace al menos un par de siglos.
Dejo bien en claro que dije "PODER POLITICO", y no pueblo argentino. A esta guerra absurda mandaron a los conscriptos de las provincias más pobres de la Argentina "los cabecitas negras", y la oficialidad actuó de una forma por demás poco profesional.
Si bien la Argentina mantiene sus intenciones de recuperar las Falkland, tiene muy pocos argumentos para hacerlo. Primero: hay algo que se llama "derecho de conquista", los ingleses están allí desde hace 250 años.
Segundo: los habitantes de las islas NO quieren ser argentinos, aunque sean ciudadanos de seguna ingleses. Tercero: Se puede reclamar como territorio propio algún lugar que esté dentro de las 200 millas de mar territorial: las Falkland están a 450 millas de la punta más oriental de la Patagonia, que es una península al sur de la ciudad de Río Gallegos (y no me lo discutan porque acabo de medir en una carta marina). Cuarto: con este criterio argentino, el Uruguay debe invadir Martín García que está pegada a la costa de Colonia. Quinto: con el mismo criterio de "derecho de conquista" actuaron los argentinos, pero los ingleses los sacaron. Sexto: los argentinos se quejan del hundimiento del "General Belgrano", como si no estuviesen en guerra, es decir Argentina podía atacar, pero no podía ser atacada.
El hundimiento de este buque es el ejemplo más acabado de la falta de profesionalidad de la Armada argentina. Desde que el buque salió del apostadero fue seguido de cerca por el submarino inglés "Conqueror", su capitán hizo lo imposible (sin que su buque estuviese en peligro) para avisarles a los del "Belgrano" que eran seguidos: salían a superficie, se comunicaban con Londres, los seguían muy de cerca a profundidad de periscopio, y los argentinos jamás se enteraron. Se ve que quienes estaban al mando dejaron el buque en manos de un marinero inexperto. No usaron los sonares activos ni pasivos, no se tomaron el trabajo de la escucha radial.
El "Conqueror" los siguió 3 o 4 días hasta que recibió la órden de hundirlo y así lo hizo.
En tierra, a pesar de algunos esfuerzos heroicos de algunos suboficiales, los "Royal Marines", no tuvieron mayores problemas, iban juntando a las tropas como ganado, dándoles agua y chocolate, y curándolos en su propio buque hospital.
La Fuerza aérea argentina, fue la que tuvo más éxitos, debido a sus modernos aviones Mirage y sus armas de primera generación (en aquel momento), aunque sus existencias de Exocet fuesen limitadísimas y los pilotos tuviesen la imperiosa necesidad de elegir bien el blanco y el momento de tiro ya que cada uno de esos "nenes" costaba 1 millón de dólares. A pesar de todo hundieron dos buques ingleses y averiaron a dos más.
Lamentable episodio que dividió a la sociedad argentina, que la llevó de la euforia desenfrenada el 2 de abril del '82 en Plaza de Mayo a una desesperación dos meses más tarde, en que comenzó el desplome del sistema de gobierno militar para ser reemplazado por otro no mucho mejor.
Recuerdo perfectamente la salida de la flota inglesa de su apostadero y al verlos pensé: ¡¡Pobres argentinos!!, no tienen la más remota idea en lo que se metieron.
La apuesta argentina fue demasiado alta para tener un par de reyes en la mano; los ingleses tenían poker de ases.

Saludos
Al

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