CAMBIO DE MENTALIDAD
Los uruguayos somos gente tanquila, inteligente, trabajadora, pero tenemos una especie de discapacidad para el cambio. Somos conservadores hasta en las porquerías que guardamos, por si algún día podríamos necesitarlas, esto implica que al cabo de pocos años tenemos en la casa una cantidad de cosas inútiles, que ni nos acordamos que son, ni para que nos quedamos con ellas.
Lo mismo ocurre a nivel nacional: los que deberían ser el motor del cambio, son el freno del mismo ya que (cada uno en su chacrita), las cosas no le van tan mal; mientras tanto el país se cae a pedazos.
Ahora se acerca el referendum sobre Ancap; ya todo el mundo ha dicho su palabra y la repetirán hasta el cansancio. La verdad es que Ancap es una empresa obsoleta desde que se compró la refinería, que ya era usada y la habían dejado de usar por vieja y antieconómica.
Pero ni al sistema político ni a los sindicalistas les sirve que Ancap pueda asociarse con terceros para ser más competitiva.
Lo de Ancap es un ejemplo, pero habría que hacer de todas las empresas estatales lo mismo; dejar que manos privadas manejen el negocio. El Estado NO sabe de negocios, lo único que sabe es recaudar........y que el Estado se dedique a lo suyo.
Podrán decir (como ya lo dicen) que los privados se van a llevar todo, etc,etc,....los que dicen esto nos están insultando, ya que piensan que todos los privados somos unos ladrones, cuando las cosas no son así.
Las pruebas son las empresas privadas, que todavía subsisten, y que dan trabajo y hacen mover un poco la economía.
La dicotomía que tiene cierta gente entre Estado y privados es una falacia: los privados son muchísimo más eficientes que el Estado en el momento de vender o comprar; así que decir que si las empresas estatales, si están en manos privadas son para robar, es un insulto a los privados que somos los que les damos de comer a esos mismos que dicen esas estupideces.
Es obvio que los privados van a querer ganancias, pero a su vez, esas ganancias serán en parte por la eliminación de los inútiles que pueblan la Administración Pública, y que tienen sueldos de príncipes, por rascarse......las orejas.
Mejoremos la perfomance del Estado, hagamos un Estado chico y eficiente; hagamos reglas claras de juego y que no se cambien una vez por año; y verán que al Uruguay van a empezar a entrar inversiones.
Me dirán, si el Estado va a se más chico, habrá que eliminar emplados.......y sí, habrá que hacerlo, de todas formas nos exprimieron durante años, así que ahora que les toque sufrir a ellos también.
El sistema político es el que debe hacer más cambios, y por lo que se ve no los va a hacer: es demasiado bueno el negocio como para compartirlo..........
Hay que dejar que las nuevas generaciones se prueben en la cancha; HAY QUE CAMBIAR DE MENTALIDAD; debemos introducirnos en el siglo XXI y no seguir aferrados a principios del XX.
Y preguntarán ¿cómo hacemos para cambiar de mentalidad?; como primer paso dejar a las nuevas generaciones que actúen; segundo paso, que TODOS los políticos que actualmente están se vayan para su casa y tercero invertir en tecnología.
Las pruebas al canto: Argentina y Uruguay tienen sus deudas externas, unos robadas y otros dilapidadas y también robadas en pavadas. Brasil tiene más del 60% de su deuda externa invertida en tecnología.
Y no hay que ser demasiado genio para poder hacer lo mismo; basta con eliminar cosas que todos sabemos cuáles son, y poner manos a la obra.
Alvaro Kröger
martes, 12 de diciembre de 2006
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario